de “El libro del odio”
marzo 24, 2011
dices adiós bebiendo vino
sin pasión ni luz tranquilizadora
cortando el césped de la sala
como el pelo de un anciano
juntando los insectos de tu alma
escupiendo al pasado esquirlas
paisajes nublados y lodo seco
con olor a distancia y semen de otro
dejando tu perfume en el sudor
dibujando nuevas guillotinas